Den Hvite Guden.

6 Mar

Es imposible separar los hechos que extramúsicalmente convirtieron a Varg Vikernes y Burzum en el mito y leyenda dentro de la
escena metal mundial de su influencia y poder fundacional para todo un género de la música. Han pasado ya casi 17 años desde la última vez que pasó por un estudio de grabación previo a su encarcelamiento por hacer de la cabeza y cuerpo de Euronymous
(Mayhem) el blanco de multiples puñaladas y golpes una noche de 1993. De ahí, pasó todo este tiempo cumpliendo condena privado de tocar guitarra como parte de su sentencia y alimentando el mito con crípticas declaraciones esporadicas a la prensa sobre supremacía racial, declarandose nazi y luego negandolo, y regalando dos discos de música pseudo neoclásica con el sintetizador que le fue provisto como recreación en la carcel.

En fin, es dejado en libertad a principios del año pasado y a través de su sitio web anuncia que empezaba a trabajar en un nuevo disco. Muchos pensamos de que sería algo así como un “Chinese Democracy del Black Metal” pues durante el tiempo en prisión Varg declaró estar en contra de los instrumentos de cuerdas por considerarlos “de negros” y que si ataba cabos, el black metal tenía sus raíces en el blues por ende nuevamente eso es música “de negros” y eso debía ser a todas luces despreciado y
destruído, así que al menos yo esperaba otro decepcionante disco ambiental hecho con un teclado Casio que de todas formas iba a ser considerado algo así como un clásico en los círculos de NSBM que han hecho de Burzum casi su piedra angular aunque Vikernes diga que no quiere tener relacion alguna con ese movimiento.
Y seguro ustedes se preguntan que hace un review sobre este disco en un espacio dedicado generalmente al hardcore punk y sus derivados, no tanto por el estilo músical sino por las posturas políticas que este personaje ha tomado a través de los años.
Hay un montón de ideas y cosas que definitivamente no apruebo ni comparto, pero no puedo ignorar la tremenda influencia sobre mis gustos en el Black Metal que Burzum ha tenido en todos los años que he sido fan, un tanto secreto de esta movida.

El tiempo pasó y de a poco se fue teniendo información al respecto, Vikernes había tomado una guitarra nuevamente y estaba componiendo material para un nuevo disco, un disco metal. El disco en cuestión tenía como nombre tentativo “The White God” y según el constaría de 8 canciones, esto provocó mil reacciones a través de internet y especulaciones sobre la versión 2010 deBurzum. Vikernes, Grishnack para los amigos, iba entregando en pequeñas dosis detalles sobre este nuevo trabajo y los progresos y detalles del mismo. Ya en Enero algunos sitios mostraban el arte de tapa y tracklist, un par de semanas después empiezan a circular los primeros leaks y te encontrabas con samples de 30 segundos robados a Amazon, un par de temas de Filosofem o incluso algo de la primera época de Dimmu Borgir. Nada que calmara las expectativas.
Finalmente, y ahora cuando quedan tres días para el lanzamiento oficial, empezó a circular una versión completa del disco en buena calidad (si es que te gustan los mp3) y es la que vamos a diseccionar ahora disipando las dudas y develando el secreto.

Belus, es Burzum sin dejar de ser Burzum en ningun momento. Si esta banda o proyecto en su momento fue uno de los nombres que dió forma al Black Metal Noruego hoy fácilmente podría hacer lo mismo saltandose todas las modas y subestilos que proliferaron en todos estos años de espera. Es tan hipnótico como Filosofem y tan crudo como Aske, y tan redondo como los mejores momentos de Det Som Engang Var en un envase completamente nuevo.
Luego de una breve introducción el disco abre con Belus’ død, un tema que paradojicamente recuerda a Jesus død (a mi gusto elmomento cúspide de la primera etapa de Burzum) que nuevamente toma prestado el elemento primitivo y reiterativo heredado de los californianos Von (sugiero leer una entretenida entrevista a Fenriz de Darkthrone para el libro Precious Metal de Decibel Magazine donde explica esa forma de componer repitiendo el mismo riff en secciones sin matemática hasta que se vuelva casi un borrón de música, que ellos copiaron directamente de Von) y se vuelve una pieza perfecta para ir abriendo paso al resto del disco que continua con Glemselens Elv, once minutos de calma interrumpida a ratos por la voz del Conde que esta vez ha ido dejando de lado los clásicos gritos por una voz más raspada y fantasmagórica. Todo el resto sigue una linea parecida, como dije anteriormente, combinando elementos ya conocidos en su música pero todas las canciones me suenan excepcionalmente nuevas. La única canción diferente a mi parecer es Sverddans, que se embarca en un rumbo mucho más black/death metal y me es imposible no emparentarla con War, del disco homónimo ya que es el solitario momento de velocidad dentro del droning oscuro que comprende todo este trabajo que es la historia completa de como el Dios De La Luz muere, inicia una vida subterranea y luego revive en la conclusión final.
Como siempre, y es de agradecer, mi SvartMetall favorito no es tanto el que me invita al headbanging (para eso tengo a Aura Noir o Urgheal) sino el que puedes dejar escapar de los parlantes cuando estás por dormirte, y te envuelve atmosféricamente. Con eso cumple completamente este disco, cero puntos en contra.

Técnicamente esta vez fueron usados mejores equipos, y no buscando lo peor o más barato y sucio. Obviamente se eligió Grieghallen (el estudio donde muchas obras clásicas del BM fueron grabadas) y el resultado es más limpio pero jamás sobreproducido o dejando de ser un disco sin piel con todos sus organos expuestos.

Creo, empezaremos a hablar de metal más seguido por acá. No sé porque no lo había hecho antes.

Download.

3 comentarios to “Den Hvite Guden.”

  1. Pedro marzo 7, 2010 a 7:00 pm #

    Excelente review Felipe… y si pos deberías hablar mas de Metal jejeje, espero la de Circle the Wagons!

  2. Pedro marzo 7, 2010 a 7:07 pm #

    me faltó hacer una acotación! completamente de acuerdo con tu review y sobre todo con lo que escribiste acerca del headbanging,para eso están los cañeros de Aura noir y Urgheal, pero Burzum se escucha en esos momentos de soledad y misantropía, preferiblemente acostado antes de dormir jejeje.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Veinte discos para el 2010, parte dos. « El Diablo Está Tomando Nombres. - diciembre 21, 2010

    […] pussymente por ser lo que estaba escuchando minutos antes del terremoto, haha. Así que pueden leer el review que le hice cuando ese disco salió y pensar de que si, podría haber estado entre estos 20 discos. […]

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